Creo que el desamor es uno de los sentimientos más profundos, llega cuando menos te lo esperas, cuando nunca lo veías venir, cuando volabas muy alto y luego todo tu mundo estalla frente a tus ojos. Les llega a todos, sin importar quien seas, o que personalidad tengas, al desamor no le importa si tienes un caracter fuerte o si nunca te habían dejado antes. Si fuiste de esas personas que siempre estaba acostumbradas a que las quieran, las sigan, las persigan y traten de conquistarlas. Lo cierto es que inevitablemente, en algún punto de la vida alguien llega y tu fortaleza e ímpetu, se deslizan por un caño, porque ahora eres tu el que persigue, el que llora, el que ruega y suplica. Y es allí en que te das cuenta de lo irónico de la vida: cuanto mas quieres algo, menos lo tienes. Por lo tanto, cuanto mas, deseas y anhelas desesperadamente a una persona, esta se torna mas distante. Lo peor de todo es cuando esa persona por la que mueres es alguien quien antes ha estado allí siempre por esperando, pero un día se cansó y se fue, y es ahora cuando la quieres de vuelta, hasta llegas a sentir que te han quitado algo que era tuyo.
¿Qué hacer entonces con el desamor?
Sentirlo, porque duele preciosamente, cuando golpean tu corazón lo mas fuerte y sientes que no hay salida...solo tienes que recordar que siempre hay un faro en la oscuridad y que las cosas pueden cambiar en un santiamén. Y claro, porsupuesto, volverte a enamorar, una, otra vez...nunca es suficiente. Estar enamorado es la forma mas bonita de vivir.

